29 jun. 2012

Becas de libros, La Comunidad de Madrid elimina la beca de libros de texto y fomenta el préstamo.




  • La Comunidad de Madrid suprime las ayudas directas a las familias para la compra de libros de texto para el próximo curso 2012/13 y estudia todavía cómo, en caso de que haya finalmente una partida presupuestaria para tal fin, va a transferir los fondos a los centros escolares para que éstos pongan en marcha un sistema de préstamo de libros para sus alumnos por un periodo de cuatro años.
    El presupuesto para el próximo curso escolar ni se acercará prácticamente a los 30 millones de euros anuales que la Consejería de Educación venía dedicando a la compra de libros de texto. Esta ayuda directa para libros y material escolar fue puesta en marcha por el Gobierno de Esperanza Aguirre desde el curso 2006/07. De esta ayuda económica se beneficiaban básicamente las familias numerosas, con independencia de su renta, y posteriormente se amplió la convocatoria también a familias no numerosas.
    A falta de poco más de dos meses para el inicio del próximo curso, la Comunidad de Madrid sólo ha podido anunciar a los colegios que les transferirá unos fondos "con la instrucción de que compren libros a los alumnos de rentas más bajas". Así, la compra de libros será con el compromiso de devolución para que puedan reutilizarse durante más cursos por otros alumnos y los centros onstituyendo fondos para préstamos.
    Pero aún queda mucha letra pequeña para este nuevo sistema que pretende implementarse en septiembre. La Comunidad de Madrid dice que el ministerio de Educación "aún no ha comunicado oficialmente" a las autono mías que cantidad les va a dar para becas de libros y mucho menos ha transferido esas cuantías.
    Hasta el pasado curso escolar, el ministerio que dirige ahora José Ignacio Wert, había aportado cerca de un 27% de los citados 30 millones de euros para libros de texto. El mismo porcentaje que venía aplicando desde el curso 2008/09.
    Descartado ya el criterio que ha predominado en este tipo de ayudas de Esperanza Aguirre, el de familias numerosas, imperará exclusivamente el criterio económico. "Los libros se otorgarán a los alumnos de rentas más bajas" de los ciclos de Primaria y Secundaria de centros públicos y concertados. Está por ver el umbral de renta que se establecerá.
    El gobierno autonómico pretende agilizar de cara a septiembre la asignación de fondos a los centros colegiales para poner en marcha este sistema de préstamo, cuya regulación no precisa la aprobación del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid (ya lo hizo el curso pasado), lo que evitará nueva burocracia.
    Desde la Consejería de Educación se insiste en que el préstamo de los libros de texto para familias en desventaja socio económica siempre ("desde hace años") ha convivido con el de los cheques (becas) en mano para libros a las familias (tantos por cada uno de los hijos escolarizados en Infantil, Primaria y la Secundaria). Ya el curso anterior se redujo el presupuesto y cada uno de los alumnos becados de Primaria obtuvieron 90 euros y los de Secundaria 110 euros.

    Un millón de euros frente a 30

    En realidad, el año pasado el presupuesto para comprar libros para esa política de préstamos fue de 1 millón de euros frente a los citados 30 millones de beca para la compra de textos nuevos. Un sistema que, unido a los fondos destinados en cursos anteriores, favorecía a 40.000 familias al año, según datos de la Consejería de Educación.
    La falta de dinero procedente de Educación, que ya anunció un recorte presupuestario del 20%, para las becas de libros ha llevado a la Consejería de Educación (que hasta el momento dedicaba de su presupuesto el 73% del importe total) a justificar su política de "reforzar el sistema de préstamo". De esta forma, "se logra sacar más provecho de los escasos fondos para becas al poder reutilizar los libros más de una familia", explican desde la consejería de Lucía Figar.
    Los centros escolares estudian en la actualidad la puesta en marcha de este sistema de préstamo, que ha funcionado ya en comunidades como Andalucía y Castilla-La Mancha, y tienen cierta autonomía para decidir cómo establecerlo en cuanto a cursos y ciclos. Los Consejos Escolares de los centros determinarán la vida útil de los libros (se pretende un mínimo de cuatro años) en función del estado con el que terminen.
    Hoy por hoy, las editoriales incluyen (sobre todo en los correspondientes al ciclo de Primaria) variados ejercicios a resolver por cada alumno en los mismos libros de texto quedando éstos prácticamente inutilizados para una segunda vez, ya que la escritura queda indeleble.
    Por último, habrá sanciones para aquellos que maltraten el libro y éste no pueda ser usado durante los cuatro años de plazo mínimo establecido. Las familias tendrán que abonar el precio del mismo para que el colegio pueda adquirir uno nuevo y en caso de que no lo repongaperderá el derecho a participar en el sistema de préstamo de libros para el siguiente curso. Todo ello está fijado en el Decreto de Convivencia aprobado por la Comunidad de Madrid en 2007.
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