24 sept 2009

Federación Autonómica de Asociaciones de Estudiantes de Madrid


NOTA DE PRENSA



Sobre el Proyecto de Ley de la Autoridad del Profesorado


¿Dónde encaja la escuela autoritaria en una educación para la democracia?


Desde FADAE Madrid queremos denunciar la persecución que se está haciendo al comportamiento del alumnado. En estos días se habla de la supuesta pérdida de autoridad del profesorado como una explicación a la situación que se vive en los centros educativos. No se trata sólo de una situación de la Escuela, sino de la sociedad en general.


Se nos vende una generalización de la violencia en la Escuela y obviamos la situación que vivimos en nuestro ámbito laboral, en el vecindario y en nuestras propias familias, siendo la Escuela sólo un fiel reflejo.

Por esto, no se debería hablar de violencia generalizada, sino de una situación de conflictividad en la Escuela mal resuelta; los conflictos pueden resolverse de manera positiva, mediante la implicación de todos los miembros de la comunidad educativa y sin recurrir a la autoridad, dando un resultado muy diferente a la violencia.


El liderazgo, como ya se demostró con la necesidad de cambio y el consecuente cambio en el sistema educativo, no es algo que se gana mediante un uso desmedido de la autoridad, ni es algo que se consigue mediante una reforma de la ley, sino que se alcanza aprendiendo y aplicando unas herramientas basadas en el diálogo, el respeto, y la comprensión, siendo estas herramientas no sólo útiles para el profesorado en el estrado, sino también en su vida cotidiana.



No se trata de que el alumnado aprenda contenidos académicos desde un pupitre al que se encuentran atado por el miedo, situado por debajo del profesorado, sino de educar a una futura ciudadanía en la igualdad y el respeto.


Resulta paradójico que la reforma educativa en las enseñanzas universitarias tenga como punto fuerte el acercar alumnado y profesorado mediante las tutorías, la investigación y la posibilidad de colaboración y que al mismo tiempo las enseñanzas medias tengan una marcada tendencia al distanciamiento entre profesorado y alumnado, quedando clara de quién es la autoridad y quién marca las reglas.


Parece que por un lado se quiera crear a una élite con estudios superiores y conciencia democrática, y por el otro a un grupo que no conoce, entiende ni aprehende la democracia.Los conflictos que acaban en violencia venden y esto queda reflejado en la información que recibimos todos los días, y la juventud somos víctimas directas de esta manipulación de la información.



De unos casos aislados de violencia se pasa a una juventud violenta con mucha facilidad. Nos gustaría señalar que también hay casos de violencia del profesorado hacia el alumnado, y casos de discriminación, y de abuso de fuerza y de humillación. Pero son casos aislados, y no creemos que sea útil generalizar.No creemos que toda una comunidad mienta, ni diga la verdad.

Creemos que se trata de individuos.



La situación en la Escuela no se mejora ni se arregla mediante un proyecto de ley, ni dando un paso atrás hacia un modelo anticuado y que ya se dio por no válido, sino teniendo en cuenta la cambiante realidad de la sociedad, e intentando crear unas nuevas normas, consensuadas y basadas en el respeto y la comprensión, que impliquen a la ciudadanía ya formada y a la que está en proceso de formación, a lo que rodea a la Escuela y a lo que forma la Escuela.


Debemos de recordar, que las escuelas están formadas por una gran mayoría de estudiantes, y que esto, tanto si se quiere como si no, tiene que repercutir considerablemente en el funcionamiento de la Escuela.


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