8 ene. 2009

CONVOCADA HUELGA PARA LOS DIAS 27 Y 28 DE ENERO


RAZONES PARA IR A LA HUELGA DE LOS DÍAS 27 Y 28 ENERO
La etapa de educación infantil en la Comunidad de Madrid está rota y en riesgo de desaparición. Por un lado, el ciclo 0 a 3 años, configurado por una red de escuelas infantiles y casas de niños y por otro, el ciclo 3-6, configurado en los colegios de infantil y primaria (CEIPs), con una presencia testimonial en algunas escuelas infantiles de la Comunidad.
La ruptura de la etapa es, desde el punto de vista organizativo, total. Las últimas noticias de Móstoles, confirman los peores augurios: el ciclo 3-6 en las escuelas infantiles de la Comunidad, desaparecerá en un corto plazo de tiempo y las criaturas de estas edades, sin tener en cuenta la opción voluntaria de sus familias, se escolarizarán en los coles.Los colegios tienen una identidad muy consolidada: la etapa de educación primaria (obligatoria) de 6 a 12 años y tres cursos de educación infantil (no obligatoria) de 3 a 6 años.
Es fácil comprender que el gran peso de la organización de los coles, corresponde a la educación primaria. La educación infantil es una parte más.Últimamente, la educación infantil de segundo ciclo ha sufrido vaivenes y sobresaltos. Su peculiaridad educativa no siempre es comprendida y los profesionales del segundo ciclo saben que es difícil hacer oír su voz en los claustros. El elevado número de niños y niñas en las clases, dificultan el trabajo pedagógico, la atención individual y una metodología activa.
La ratio de 25 alumnos / profesor, ya de por sí angustiosa, se convierte en imposible cuando se supera en un 20% (27 o 28 alumnos) de forma habitual, no excepcional, a semejanza de la ratio en la educación secundaria obligatoria. La atención a los niños y niñas con necesidades específicas, no disminuye el número total de alumnos, aunque era práctica habitual y consensuada en los coles de forma unánime hace algún tiempo. Se ha perdido la identidad y consistencia de la etapa y del propio ciclo 3-6 años.
El carácter preparatorio de la clase de 5 años, le aparta de las otras edades de forma brutal y le sumerge en el mundo de la educación primaria sin ningún tipo de tapujos, obligándoles a realizar aprendizajes descarnados que de forma natural se podrían realizar, manteniendo el mínimo rigor pedagógico de la etapa de educación infantil. No es menor la presión que se ejerce sobre la clase de cuatro y de tres años, para que se anticipen aprendizajes, cuando menos de dudosa eficacia pedagógica. Se presiona a los niños y niñas, se presiona a las familias, se presiona a los profesionales, para desvirtuar la educación infantil y se crea un “pensamiento social” acritico y cómplice de esta situación. Por otra parte, al ciclo 0-3, se le machaca con una serie de decretos, de órdenes, de resoluciones que marcan un rumbo muy peligroso; una vez consolidada socialmente la idea de que el ciclo 3-6 es el de los aprendizajes, se consolida socialmente que el ciclo 0-3 años, sólo sirve para paliar las dificultades de las mujeres y de los varones, en su vertiente profesional, es decir, para poder trabajar, los hombres y mayoritariamente, las mujeres, necesitan de un lugar donde “dejar” a sus hijos. Se traslada el centro de gravedad del derecho a la educación desde el nacimiento, al supuesto derecho de las familias a un puesto escolar que asegure “la conciliación”. Por tanto, este ciclo 0-3 años no es, como tal, un ciclo educativo, sino el primer paso para la verdadera escolarización, la que se realiza en los coles.
Las razones que los profesionales de la educación infantil (educadores y maestros) deben tener en cuenta en la huelga de Enero son: El aumento de las ratios en 3-6 años injustificadas pedagógicamente y abusivas, ya de por sí, con el número inicial de 25 niños y niñas. La metodología educativa y los contenidos inapropiados, impuestos por el Decreto 17/2008 de enseñanzas mínimas, que propone un currículo acientífico y antipedagógico. El desprecio en su tratamiento, a los niños y niñas con necesidades especiales de 3 a 6 años, ahondando más en la diferencia que en la similitud. La consideración de menor importancia del ciclo 3-6 años en los claustros de los coles.
La consideración de las escuelas infantiles y casas de niños, como “aparcadero” de criaturas. La descarada despreocupación de la Comunidad de Madrid, en lo que se refiere a la calidad educativa de escuelas infantiles y segundo ciclo de los colegios. El sometimiento y la presión que la Consejería de Educación ejerce sobre los profesionales de la etapa de educación infantil, tanto de las escuelas como de los colegios, para acallar las voces críticas. El intento de violentar a las familias que eligen de forma voluntaria, la opción de dejar a sus hijos e hijas en las escuelas infantiles de 0 a 6 años, chantajeando y forzando su salida de las escuelas este curso próximo.
La indignidad de las manifestaciones de la Presidenta de la Comunidad, de la Consejera de Educación y la Directora General de Infantil y Primaria y de muchos alcaldes del Partido Popular, que demuestran su desprecio por la opinión mayoritaria de los profesionales de educación infantil (educadores y maestros), por los colectivos profesionales, por los movimientos de renovación pedagógica y los movimientos de padres y madres, en cuanto a la situación de la educación infantil en la Comunidad de Madrid, haciendo caso omiso de sus peticiones al respecto. La defensa de la Educación Infantil Pública, de calidad, científica, al servicio del derecho a la educación de todos los ciudadanos desde el nacimiento, sin discriminación por razón de municipio, de situación social, económica, cultural, legal, familiar, de credo...
¡TODOS IGUALES, TODOS DIFERENTES!
Ahora, más que nunca, es necesaria una única voz que recorra la Comunidad de Madrid, que afirme que LA EDUCACIÓN INFANTIL EXISTE Y NO QUIERE DESPARECER.

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